La adicción es ampliamente considerada como una enfermedad por las principales organizaciones profesionales, incluidas la Asociación Médica Estadounidense, la Asociación Psiquiátrica Estadounidense, la Organización Mundial de la Salud y la Sociedad Estadounidense de Medicina de las Adicciones (ASAM). En una entrevista reciente con el autor de La biología del deseo: por qué la adicción no es una enfermedad, El neurocientífico Marc Lewis, PhD, compartió su razonamiento de por qué cree que la noción de categorizar la adicción como una enfermedad debe revisarse y revisarse.

Cuando se le preguntó qué pensaba de la ASAM definiendo la adicción como una enfermedad crónica, el doctor Lewis afirmó que los cambios en el cerebro que involucran la adicción también están involucrados en otros procesos ordinarios, como el desarrollo de un sentimiento o una preferencia, por lo que no requieren tratamiento médico. También afirmó que, dado que no se requiere tratamiento médico y los cambios resultantes son reversibles, la adicción no debe categorizarse como una enfermedad. Además, el Dr. Lewis habló sobre la neuroplasticidad del cerebro y describió cómo es capaz de cambiar bajo la influencia de cambios externos e internos, tal vez sugiriendo que cualquier daño puede tratarse mediante conductas motivadas y guiadas.

Durante la entrevista, el Dr. Lewis dejó en claro que la adicción no debe tomarse a la ligera y que es una condición seria y urgente. Sin embargo, prefiere definir la adicción como un hábito perpetuo que resulta de la persuasión repetida de una recompensa o un objetivo atractivo. Explicó que con la adicción, el proceso de recableado se acelera debido a la secreción de dopamina, que refuerza un patrón de sentimientos y pensamientos que engaña a una persona para que ignore las consecuencias de las drogas bajo la creencia de que las harán sentir mejor. No obstante, afirma que esto implica que algo anda mal con el cerebro; solo significa que ciertos hábitos han eclipsado a otros hábitos. Proporciona el ejemplo de una persona que experimenta una ruptura, ya que los efectos de los surcos profundos todavía se sienten en forma de dolor y barreras hasta que una persona decide que es hora de seguir adelante. Para él, la capacidad del cerebro para modificarse y adaptarse constantemente lo protege de ser dañado o dañado y nos da la capacidad de reconfigurarnos.

En las partes finales de la entrevista, arrojó luz sobre la importancia del título “La adicción no es una enfermedad” afirmando que las raíces de la adicción están en el “Sistema de querer” o nuestro deseo por algo y no en la realización real de este deseo. El proceso de persecución suele ser largo, pero cuando obtenemos lo que queremos, rápidamente dirigimos nuestra atención a nuestro próximo deseo. Citando sus palabras exactas, el Dr. Lewis concluyó: "La parte del cerebro que" desea ", llamada cuerpo estriado, subyace a diferentes variaciones del deseo (impulsividad, impulso, compulsividad, anhelo), y el cuerpo estriado es muy grande, mientras que el placer en sí ( el punto final) ocupa una parte relativamente pequeña del cerebro. La adicción se basa en el sistema de "querer", por lo que tiene una gran cantidad de materia cerebral a su disposición ".

La noción de adicción del Dr. Lewis tiene como objetivo brindar a las personas más esperanzas de recuperación sin la necesidad de medicamentos. Confía en la naturaleza del cerebro y en su asombrosa capacidad para cambiar y adaptarse. Tanto si la adicción se define como una enfermedad como si no, diferentes campos de la ciencia ofrecen continuamente a las personas nuevos medios de tratamiento y recuperación.